Hace treinta años, más o menos, el Coronel Don Luis de Merlo Aparicio solicitó al EPLM del RCLAC Villaviciosa, a la S2, la creación de un diploma de honor para un civil que regresó al Regimiento veintiocho años después de haberse lincenciado. A este civil se le reconocía con el rango de sargento de honor.

Creo que en ese momento me planteé si en algún momento regresaría al cuartel cuando me licenciara, eran tiempos difícIles no solo a nivel social, sino a nivel personal. Aparecieron dudas y zozobras en mi manera de pensar. Lo que estaba claro se tornaba grisáceo y lo oscuro tomaba tintes peligrosamente blanquecinos, tenía 19 años.

Hoy no albergo duda alguna respecto a mi regreso al Cavalcanti treinta años después.

Hoy, aunque nuestro Regimiento ya no exista, por las calles del cuartel sigue circulando ese espíritu intangible del pasado, de honra y honor, de gloria y hermandad. Cerrando los ojos aún podríamos oír los ecos de pasos ligeros, relevos de la guardia, gritos, bromas, broncas, canciones, risas, pillerías… Ecos inapagables del fragor del día a día, porque cada jornada era una aventura en el Cavalcanti.

Hoy, de la mano de la Asociación de Veteranos, hemos vuelto a celebrar el día de nuestro santo patrón, el señor Santiago. Hemos trabajado para colaborar con aquellos jinetes del arma que mantenían la tradición del encuentro y comida de hermandad entre los antiguos dragones del Villaviciosa. Hemos desfilado y cantado nuestro himno a pleno pulmón y hemos rendido el debido homenaje a nuestros caídos.

Y hemos contado con el apoyo de la BRISAN y la AGRUSAN para poder llevar a cabo este trabajo que está dando pasos cortos y lentos, pero seguros.

Reencontramos a antiguos compañeros de armas que desconocían nuestra Asociación y todos ellos se han sorprendido e insistido en lo hermoso de este proyecto. Nos fundimos en abrazos con Carlos, Valiño, Nico, Segundo, Ángel… y un incontable número de compañeros de todos los tiempos.

Aún somos pocos, pero seguimos creciendo, y contamos con tu ayuda para que jamás se pierdan los valores que nos enseñaron nuestros mayores, en el Cavalcanti, en el Villaviciosa 14… por cuyas calles aún se escuchan los ecos de nuestro himno, de nuestro caballero español y todo lo que su letra conlleva.

¡Santiago y cierra España!

Cavalcanti 2015

1 Comentario. Dejar nuevo

  • Álvaro de Zunzunegui y Ruano.
    29 julio, 2015 2:58 pm

    Nunca es tarde para volver al Cavalcanti y revivir esos maravillosos años. Un fuerte abrazo a todos y sigo a vuestra disposición.

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